Y en esa noche de luna llena, entre el mar y la arena, bajo el reflejo de plata que como candil alumbraba, se unieron los dos cuerpos; ella, por primera vez, conociendo nuevas emociones, entre besos y lágrimas; y él, sintiendo las mismas emociones, logró robar como pirata, todo el candor de su inocencia, su más preciado y virginal tesoro.
(Texto seleccionado en el III
Concurso de microrrelatos "Entre piratas anda el micro", Diversidad
Literaria, Madrid/Año 2024)
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