Y en medio de la noche, ella apareció. Fría, calculadora y rostro angelical. El disfraz perfecto de la lujuria. Yo me enamoré de sus demonios y ella de mi oscuridad. Éramos el infierno perfecto, donde el deseo incontrolable me hizo perder la razón y me llevó directo a su infierno.
(XII Concurso de microrrelatos "Sensaciones y sentidos", Diversidad Literaria, Madrid/España, 2026)

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